A veces la fatiga se manifiesta con cansancio y sueño
Hay épocas en las que notas que tu energía no está “en su mejor momento” y que va como a pedales: te sientes con cansancio, te entra sueño a todas horas… y, sí, puede que estés lidiando con fatiga. Aquí te cuento qué es exactamente y cómo combatirla sin guantes de boxeo.
¿Qué es la fatiga?
La fatiga es esa sensación de falta de energía y motivación para hacer actividades cotidianas que antes hacías sin pestañear. Y no viene sola: puede venir acompañada de otras señales como somnolencia y apatía (sensación de indiferencia hacia lo que pasa alrededor, de que todo te da un poco igual).
Entre las causas que pueden provocar este cansancio y sueño están la falta de hierro –con o sin anemia–, la depresión, ciertos medicamentos, trastornos del sueño o el consumo de alcohol o drogas.
¿Qué condiciones pueden favorecer la aparición de fatiga?
Para empezar a eliminar esa sensación de agotamiento, tienes que buscar el culpable. ¡Que empiece la rueda de reconocimiento! Lo primero es identificar qué rutina, cambio o elemento puede estar detrás.
Algunos de los sospechosos habituales (aunque no los únicos) son:
- Irse a dormir tarde
- Ansiedad, estrés o depresión
- Algunos medicamentos: antidepresivos, antihistamínicos, medicación para las náuseas…
- Alto consumo de bebidas con cafeína y alcohólicas
¿Cómo disminuir la fatiga?
Esta es tu playlist para recuperarte:
- Seguir una dieta equilibrada
Una alimentación equilibrada ayuda a mejorar y aumentar tus niveles de energía, facilitando que le digas adiós al cansancio y al sueño que se pega a ti. Es importante que apuestes por consumir suficientes nutrientes a partir de alimentos frescos y enteros, que son los que realmente hacen el trabajo.
Además, comer bien ayuda a que tu digestión vaya fina… ayudando a despejar y limpiar el cuerpo por dentro.
- Hacer ejercicio
Moverte es una recarga natural, como darle al botón de “actualizar” a tu estado de ánimo. Con el ejercicio, liberas endorfinas, unos neurotransmisores que te ponen en modo “happy”. Y no necesitas convertirte en atleta olímpico: puedes generarlas con cualquier actividad aeróbica… ¡incluso con un paseo por la playa!
¿Quieres pruebas? En un estudio con adultos sedentarios, tras 6 semanas de actividad de intensidad media-baja, se observó un aumento de la energía y una reducción de los síntomas de fatiga. Nada mal para empezar algo suavecito.
- Estar hidratado
La deshidratación es experta en sabotear tu energía. Además, provoca sequedad en la boca y en las fosas nasales, lo que puede favorecer los ronquidos y dificultar tu descanso.
Un estudio mostró que quienes estaban deshidratados notaron un aumento en su energía después de recuperar la ingesta adecuada de agua. Fácil, barato y muy efectivo.
- Eliminar la cafeína
Suena raro y parece contradictorio, pero reducir la cafeína puede aportar beneficios energéticos a largo plazo. Sí, su consumo te da un subidón rápido… pero luego zas, llega el bajón, dejándote una sensación de mayor cansancio. Menos café, menos montaña rusa.
- Controlar el estrés
El estrés es un devorador de energía, tanto mental como física. Por eso es clave buscar formas de frenarlo. El yoga es una gran opción: mueves el cuerpo y, además, te da herramientas para calmar la mente. En este artículo puedes descubrir algunas posturas que te ayudarán.
Ahora ya sabes qué es la fatiga y cómo quitarla. Eso sí: si los síntomas se mantienen, lo mejor es que contactes con un especialista para que pueda analizar tu caso y recomendarte la solución adecuada.
- https://www.mayoclinic.org/symptoms/fatigue/basics/causes/sym-20050894
https://medlineplus.gov/ency/article/003088.htm